Existen dos grandes problemas no resueltos en la economía financiera, los cuales se encuentran estrechamente relacionados: la Estructura Óptima de Capital (EOC) y la Valoración de las Empresas. La EOC debería contribuir a maximizar el valor económico-financiero de la corporación y minimizar tanto el costo del capital como los riesgos que perciben los inversionistas. Hay dos teorías que justifican la existencia de la EOC (Trade-Off y los Costos de Quiebra Implícitos) y otras dos que la rechazan (Jerarquía Financiera o Pecking Order y la de los Flujos de Caja). No obstante, las discusiones sobre la EOC continúan, orientándose más hacia el Flujo de Caja Óptimo (FCO). Respecto a la valoración de las empresas, hay dos modalidades: la económica (amplia, subjetiva, difícil de determinar y calcular) y la financiera (restringida, objetiva y relativamente fácil de estimar). Incluso, la económica ya comprende a la financiera (debería ser ligeramente superior o parecida). Los principales métodos empleados para valorar a las empresas son los siguientes: analíticos o contables, rentabilidad y externos. Actualmente persisten estos grandes problemas de la economía financiera: la EOC y la Valoración de las Empresas. Por una parte, no se ha podido demostrar que exista la EOC y por la otra, valorar a las compañías, desde el punto de vista económico y funcional (trascendiendo su valor financiero o el determinado por los mercados bursátiles), es un asunto sumamente complejo.
Creative Commons Attribution-ShareAlike 4.0