Candela era una pequeña y alegre nena que siempre andaba jugando y soñando con su muñequita “Rosy”. Un buen día que Candela dormía plácidamente, escuchó una voz que la llamaba sin cesar, y, alarmada, acudió para ver que podía ocurrir, ¿quién la podría estar llamando?
Era la mariposa “posa-posa”, quien le comunicó que debía ayudar al cisne que no quería volar. Nada más saberlo, Candela se puso en marcha para socorrer al cisne que no quería volar y, por el camino pudo conocer a muchos amiguitos con los que pasó muchas aventuras recorriendo lugares maravillosos hasta llegar a encontrar al cisne que no quería volar.
All rights reserved