La vida es una quimera, la bondad una virtud escasa y la desventura; la desventura es el fino velo de la condición humana, tras el cual se haya la más intima ecencia del hombre.
Sé que al tomar la pluma y el tintero, no soy más un actor en esta historia, nisiquiera formo parte alguna en ella; en adelante, soy solo un espectador. Y como tal, quiero ir más allá, donde yace la esencia del hombre, donde no hay temor ni recuerdos dolosos. A ese lugar libre de la desdicha que estruja el alma de un pecador.
Cada acto, cada despojo y cada alma herida fueron parte de algo más grande, pero el destino es caprichoso y así, fui conducido a ti.
Yo, tuve un plan y el plan falló en cuanto te crusasate en mi camino.
Demian.
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