Traducción por Cuauhtémoc Molina Monroy
Mi conciencia es mi guardián. Ella no duerme; su mirada es constante. Observa cada movimiento que hago. Se encuentra en vigilia continua; tiene paciencia silenciosa y tranquila; opera sin condiciones y sin agenda. Siento el abrazo amante del infinito. Las creencias y los ritos se diluyen capa por capa como cebolla y las teorías en mi conciencia. Amar la conciencia es incondicional, la conciencia es incondicionalmente amante a pesar nuestro.
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Amar la conciencia es incondicional, la conciencia es incondicionalmente amante a pesar nuestro.
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