Nos distraen con sus propias decisiones, con votaciones que al final no nos incumben. Unos u otros, ¿qué más da? Nosotros somos los que no llegamos a fin de mes, los que hacemos malabarismos con el sueldo mínimo, con la conciliación o con lo que toque ese mes. Mientras, ellos se pelean por un pedacito más de ese suculento sueldo que no bajan, porque se lo merecen.
Y aquí estamos, hipnotizados por el gallo de eurovisión, por el último gol de turno o por cualquier
Creative Commons Attribution 4.0