Chiara Kaczka creía que su hermana mayor, Eva, era la mejor persona del mundo, la favorita de Dios, tanto que eso la volvía invencible. Diez años atrás, durante las celebraciones del carnaval de Melo, descubrió por su propia piel lo equivocada que estaba, llevándose una cicatriz de bala como recordatorio. Pero nada se comparaba con la cicatriz que significó en ella la pérdida de Eva esa misma noche.
El responsable fue fácilmente identificado como su cuñado, pero nunca encontrado.
El estreno internacional de un libro sobre la tragedia, escrito por el hermano del sospechoso, revive en ella todos los recuerdos que tanto trató de borrar. Y con ellos, todas las preguntas que jamás obtuvieron respuestas.
Pero todos en el campo llevan una década tratando de enterrar lo que sucedió. Y algunos están más dispuestos que otros a mantenerlo así.
Creative Commons Attribution 4.0