Vida, muerte, ya creo que es lo mismo. Cada vez que veo morir a mis víctimas siento un alivio y una satisfacción enorme. Es como mi droga, pero cuando el efecto pasa, todo vuelve a ser como antes. La organización, las misiones, los robos, las muertes. Todo igual, pero yo debo proteger a mi familia... después de eso... ellos pueden hacer lo que se les antoje con mi vida, pero deben tener en cuenta que, cuando las luces se apagan, ya no hay vuelta atrás...
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