Con la técnica y la tecnología soviética, me ha pasado un algo bastante curioso. Por supuesto, de niño, todo lo que sonase a comunismo era el enemigo, así que aunque me llamaban la atención los Lada, quizás porque me recordaban a los Seat 124, era un entusiasta de la cultura norteamericana. A raíz de mi pasión por los coches, descubrí los ZIL, esas exageradas berlinas, mezcla de limusina alemana, y sedán norteamericano, que si tenían algo especial, era su diferencia con lo que se veía normalment
Attribution 2.5 Spain