Las artes escénicas son mi vida. Empecé con el ballet cuando tan solo tenía cinco años y no he parado hasta ahora. Me he formado en danza, canto e interpretación. Un camino que no habría podido seguir sin mis padres. Me respaldaron incluso cuando en el colegio, pese a dedicarle muchas horas, los resultados no siempre eran los esperados. Me resultaba complicado, pero sabían que me esforzaba y con eso ya les valía. A diferencia de los profesores, ellos creyeron en mí. Entendieron que mi futuro est
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