Siempre fue una niña muy nerviosa. Su mente iba tan rápido que incluso tartamudeaba. Aún así, los primeros años escolares no tuvo problemas. Las dificultades vinieron más tarde, en cuarto o quinto de primaria, cuando ya le tocaba concentrarse y estudiar un poco. En ese momento, empezamos a darnos cuenta de que algo no iba bien. Veíamos que en casa no hacía prácticamente nada y en la escuela las cosas no eran mucho mejor. Los profesores nos decían que había días que parecía que no hubiera ido a c
All rights reserved