Uno de los momentos más mágicos del día es cuando el sol empieza a bajar, la luz comienza a tener esa tonalidad anaranjada tan típica del atardecer y el día se va terminando. Los atardeceres, junto con las escaleras y las bicicletas, es algo que me encanta fotografiar y cuando salgo de viaje siempre busco si hay algún lugar especial desde donde se pueda disfrutar de un bonito anochecer. Casi siempre hay alguno, con el skyline de la ciudad al fondo, con el mar en el horizonte, con la silueta de a
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