Miguel Jiménez Vargas no compuso ninguna de las canciones que cantó en su intensa vida pero las hizo suyas. Cantaba de sus amores y desamores, de compasión, desengaños, celos, de caballos desbocados y nos cantaba también a nosotros. A los que nos hemos enamorado alguna vez, a los payasos de la vida y a todos esos amantes que han jugado, alguna vez, con lo prohibido.
El pasado 1 de noviembre paramos en Utrera para rendirle pleitesía a Miguel y como no, a Fernanda y Bernarda Jiménez Peña. Visitam
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