¡Estoy aquí, cerca de ti!
Esa mañana, desgarradamente lloré. Paseaba mi memoria, y pregunté; ¿ donde está?...
se fue, sin a penas hablar, turbado... nos dijo poco, nos dejo sin avisar.
Treinta lunas le escoltaron día y noche; su maná, la morfina.
Te marcharte papa, sin apenas hablar, y ahora que no te hallo...¡ te añoro tanto !... "tanto", que esa mañana, sentí mis ojos desjarrar. Esa mañana, mis pétalos eran del viento,
mi vida, de un huracán, azotada sin compasión, la herida se abrió tanto, que rezumó....
Cuando mi plañir amaino, y mi latido, sosegado quedo,
un solaz templo mi ala izquierda, me acarició suavemente, dulcemente...
y en un santiamén, en volandas partió.
Tu mensaje, en mi entraña entró...
¡ Estoy aquí, cerca de ti!...
All rights reserved