Con la existencia de cualquier grupo de humanoides en cualquier parte del cosmos infinito, siempre se recurre a un tipo de enderezamiento cuando las cosas no son como deben de ser. Con el paso de los tiempos, una humanidad que no madura termina por inventar cosas para volver a controlarse sino se va derechito al “caos civilizacional”, sin embargo no todo el tiempo terminan por dar frutos esas cosas. Después de desperdiciar oportunidades de ser mejor que antes en los aspectos más importantes, esa humanidad se mata en buscar soluciones sea como sea para corregirse, lo que a veces complica más las cosas. Muchas humanidades han aprendido con el tiempo que la civilización no significa existir por mucho tiempo ni mucho menos tener mucha tecnología pero que ella va más allá de estos parámetros. Las que han confundido esos dos parámetros han terminado por desaparecer o volver a empezar a existir. Tenga millones o miles de años una raza humanoide de existencia, de nada vale esta última si no ha logrado dejar atrás un montón de cosas, esas que siempre causan el estancamiento existencial. Y la suerte es que en la mayor parte de los casos, el tiempo permite que una raza madure o siga existiendo a pesar de las numerosas adversidades existenciales.
Ya sabemos que el tiempo debería de significar mucho en la maduración de cualquier ente vivo. Sean macro o microscópicos, los entes vivos, a la altura de su especie, tienen que madurar sí o sí. Es un proceso biológico que ocurre y se simultaneiza con el vivir de muchas cosas. Todo ente vivo aprende y el que aprende debe de ir mejorando, y esto se llama en resumen: Madurar. Entonces, una humanidad con bastantes años de existencia debe normalmente de haber aprendido mucho y por ende mejorado y madurado. Y al pasar esto, se ahorran muchas cosas o métodos de restablecimiento vivencial.
En una porción tan tranquila del espacio, existe un único planeta habitable que se llama Tierra. Allí vive una humanidad que está desperdiciando tantas ventajas en comparación con otras que no han podido. Siempre he creído que el tiempo iba a ser una de las razones por las que esta humanidad debe de haber ya madurado, sin embargo no es así. Durante todo el tiempo datado posible, esta humanidad ha vivido muchas cosas tras las que debe de haber ya mejorado o cambiado el rumbo. Yo no les culpo a los de los tiempos antecrísticos si todavía no han alcanzado un avance como el que tenemos hoy. Hay cosas que se les pueden perdonar a ellos. La Primitividad de cualquier raza humanoide siempre hace que viva cosas no tan dignas de una raza. La gran suerte es que todo acá en el universo es dinámico. Por ende, cualquier raza primitiva con el tiempo debe forzosamente de dejar atrás la Primitividad sino corre peligro su existencia continua. Es algo que ha pasado muchas veces en la Tierra. Muchas etnias humanas han desaparecido o sido engullidas por otras por no haber podido dejar atrás la Primitividad. El tiempo nunca espera, si no te agarrás a él, corrés peligro de dejar de existir simplemente. Eso fue lo que pasó a muchos pueblos del planeta que ahora son nada más nada menos objetos de estudio. Si una humanidad no quiere pasarse a la historia, es una imperativa que se agarre al tiempo.
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0