La ventana de la casa verde ejerce una extraña fascinación sobre mí. Hace ya tres días que paso por allí, y no puedo evitar sentirme atraído por su fuerza misteriosa. Me detengo largo rato, y la observo. Poco a poco, voy desnudando mi alma y le cuento, a ese intrigante rectángulo, mis fracasos, mi soledad, mis ilusiones, que han quedado muertas, una tras otra, en el camino. Y la ventana, tal vez conmovida por mi sinceridad, también me ha ido revelando sus secretos. Ahora sé por qué me atrae tan
All rights reserved