Mi norte excepcional ha marchado a pasear, ayer se encorsetaba dentro de una brújula dorada, que como carcel de lujo lo mantenía firme y a punto. Hoy perdió su identidad, la aguja imantada extrapoló la jaula a través del cristal, dejó su personalidad recluída para divagar entre nuevas identidades, la de un este preso que estrena el régimen abierto y la de un oeste salvaje que lo lleva a la libertad condicional, mientras el sur queda lejano, limpio y caluroso.
Un exterior polvoriento, contaminad
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