Estamos instalados ya en diciembre, el último mes del año (el 12) y un periodo cargado de magia, deseos y bendiciones.
Es una época marcada también por el consumismo desenfrenado y el bombardeo de anuncios de perfumes en televisión. Vale la pena no quedarnos con lo superfluo, tratar de no derrochar y recordarnos a nosotros mismos que lo más importante es el amor y las personas que están siempre allí a nuestro lado.
El 12 es un número que nos recuerda que necesitamos dejar atrás los viejos hábi
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0