Antes de nada: por motivos de agenda y de trabajo, no he podido visitaros como a mi me gusta (despacio), por lo que me perderé algunos posts... a veces, uno no puede estar en misa y repicando al mismo tiempo.
Ayer tuve un día nefasto en el trabajo. Una de las máximas responsables de un cliente (primer grupo editorial de Europa, ahí es nada) me llamó para despedirse, no podía contenerse el llanto, ¡un palo!, de las mejores personas, en todos los aspectos, que he conocido en mi vida. También recib
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