Elige una carta, decide un número, marca tu destino.
Conocía el método, sabía la práctica. En él yacía el principio de toda magia. Un lado es el blanco, el otro es el negro. No hay nada que le puedas ocultar, su mirada conoce todos los secretos. Yace sobre tierra fértil, crecen tallos de su vientre. Domina la materia, domina a las mujeres, ambos con su cetro. Uno es viejo para rencores, pero nadie es joven para la responsabilidad. Encrucijada maldita, ¡que tanto me seduces! No sigas con tu maes
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