Corría aprisa entre los árboles, los guardias acortaban la distancia, sabía que pronto tendría que plantarles cara, pero eran muchos y él estaba solo. Necesitaría toda la suerte del mundo para salir ileso de esta, vio un pequeño riachuelo a unos cien metros, una pequeña sonrisa surgió en sus labios. Ya tenía vía de escape. Al siguiente segundo los vampiros se alinearon frente al joven listos para luchar, le mostraron los colmillos con intención de sembrar el pánico y así acabar con él pronto, no
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