Dios ha bajado a la Tierra a engendrar a un nuevo Cristo. Cielo e infierno están divididos. Por una parte, la balanza se inclinará a favor del bien, pero por otra, si se sabe que Dios ignora los problemas de la humanidad, pero tiene tiempo de bajar y echar un polvo, el cielo se caerá a pedazos.
Posiblemente la lucha más épica, cruenta y encarnizada de toda la literatura.
P.D: Es posible que en esta descripción haya alguna hipérbole para otorgar algo de poesía a la sinopsis.
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