Querido Leo:
¿Recuerdas que te hablé por encima de un Papá Noel castigado en el altillo del armario? Te contaré qué ocurrió.
Las navidades pasadas abrí el baúl de los colores, de los brillos, del olor a infancia expectante. Entre los adornos hay un Papá Noel regordete y vaguetón. Siempre permanece sentado, así que le coloco sobre el mueble de la entrada, de ese modo vigila: una cosa es estar sentado y otra estar sentado a la bartola. Es un tanto r
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