LLegó El Jordi el sábado por la noche al cielo perruno, y se encontró con un San Bernardo, que hace las veces de San Pedro en el cielo canino.
- El Jordi.- Buenas, que me he muerto y he aparecido aquí, ¿dónde estoy?
- San Pedro.- ¡Muy buenas!, ¡Bienvenido!
- El Jordi.- ¿Perooooooo, dónde estoy?
- San Pedro.- Un poquito de tranquilidad - mientras se sacudía el lomo, porque una mosca le estaba picando - estás a las puertas del Cielo de los Perros. Te estaba esperando, ya que a nosotros nos avisan
All rights reserved