Nadie es dueño de tu felicidad, por eso, no dejes tu alegría, tu paz, tu vida, en las manos de nadie, absolutamente de nadie.
Somos libres no pertenecemos a nadie, y no podemos querer ser dueños de los deseos, de la voluntad o de los sueños de quien quiera que sea.
La razón de tu vida eres tú mismo. Tu paz interior es tu meta en la vida.
Cuando sientas un vacio en el alma, cua ... ndo acredites que aún te está faltando algo, aún teniéndolo todo, guarda tus pensamientos para tus deseos más ínt
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0