El chico contempló a lo lejos en la vereda a una joven con cabellos tan rubios, cual se pinta el ocaso en Verano. Aquella joven se encontraba sollozando mientras su larga cabellera cubría todo su rostro y esta se ocultaba su cabeza entre sus piernas. El chico se acercó, intentando animar a la pequeña joven rubia, pero este a cambio recibió rechazo y repudio por parte de la minion de ojos marrones.
❝Oye, no te rías tanto que tú caja de risa va a explotar❞-habló con sarcasmo el chico de ojos caoba.
❝Déjame en paz,¡Tú no eres el madito Bob Esponja!❞-contestó la rubia mientras intentaba no llorar.
Y desde ese momento, Ethan Bucley decidió conocer los secretos que guardaba esa pequeña rubia; pues, aquella señorita malhumorada no solo lo había enamorado, sino también su objetivo era que la minion le regalase una sonrisa.
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