Hace muchos años que comparto mi vida con animales: primero con mis dos gatas, La Rubia y La Triqui, y más adelante se unieron a nuestra familia mi marido y La Galga. Con una convivencia tan prolongada con animales, especialmente con dos gatas, me ha tocado escuchar muchísimos comentarios cargados de prejuicios: que si algún día me arrepentiría, que si cuando quisiera tener familia me tendría que deshacer de ellas, que si embarazo y animales son dos cosas incompatibles, que si los gatos transmit
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