Un mundo triste, careciente de vida. Un mundo donde el color predominante es el gris, sobre todo porque no existe ningún otro color.
Las personas ya estaban acostumbradas, se habían acostumbrado a levantarse y observar por su ventana un cielo inundado de gris y decir "otro día, otra aventura". Habían olvidado lo que era maravillarse con la curiosidad que traían los colores. ¿Y como no acostumbrarse cuando se ha vivido toda una vida así?.
Sin embargo mucha gente cree en el maravilloso poder de los milagros. Eran una salida rápida a los problemas, y, como por arte de magia, parecía que sus plegarias habían sido escuchadas.
¿Quien diría que le arruinarían la vida a dos personas para mejorar la de ellos?. Es egoísta, pero así tenia que ser.
Su camino no seria fácil, nadie dijo que vivir en un mundo al cual no pareces pertenecer fuese sencillo. Había una leyenda que se llamaba "el hilo gris del destino".
Pues a Guillermo le tocaba encontrarse cara a cara con el otro lado de su hilo gris.
Nadie nunca le dijo que el destino seria caprichoso, y que tendría planes especiales para el.
All rights reserved