Es tener el alma, la cabeza azul. Donde la lógica se desmorona, donde nace la duda bajo el sol… El calor. El alma azulada se niega a evitar el cálido sosiego que mantienen los rojos latidos. Sin embargo, la frialdad congela, acelera la brisa. Donde el temor es destructivo… Se mueve despacio, semejante a […]
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