Quiero gritar un millón de veces a la soledad que te amo, hasta que logre cambiar la vibración de la atmósfera y a su vez, la del alba y así, la brisa naciente llegue a ti, en una forma mística, vehemente y de lo rutinario, esencialmente diferente.
Y es que deseo de corazón, que cada día por un momento eterno me recuerdes, con la misma devoción e inquietud que cuando lograbas expresar que me amabas. Y te entregabas… y sonreías… y planeabas estar conmigo siempre.
La recompensa será saber que mi
All rights reserved