Un inocente es obligado a torturar a los 12 sospechosos del asesinato de 12 niñas. Un pintoresco sacerdote le convence y presiona para llevar a cabo todas y cada una de las crueles torturas, Hasta conseguir que alguno de los sospechosos confiese. Pero ninguno de ellos lo hace, pues los torturados son los mismos padres de las niñas, quienes siguiendo el plan del cura se prestan a ejecutar la peor de todas las venganzas posibles: Hacer intolerable la vida del autentico asesino, el inocente, y dejar que él mismo sea juez y ejecutor de la condena por sus crímenes.
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