Don Aurelio tenía cita con su doctor y llegó temprano al consultorio. La sala de espera estaba llena de pacientes, se encontrabana todos sentados y ensimismados; él estaba muy nervioso e impaciente y no se quedaba quieto, se levantaba a cada momento y paseaba a lo largo de la sala; eso le incomodaba a la secretaria y a algunos clientes que le pedían se sentara, pero él se rehusaba; finalmente le llamaron y entró al consultorio.
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