Foto montaje de mi autoría
Se acerca la Navidad y empiezan los preparativos: la decoración, el menú de la cena, el lugar donde reunirse... Y aparece la pregunta inevitable: ¿Cuántos somos el día de Nochebuena? Y en la respuesta, aparecen como cada año las sillas vacías, las personas que no están... La persona que está lejos, la que la vida llevó por otro camino, la que eligió no estar, la que se enemistó, la que se llevó la muerte... y aparece la tristeza. Porque las sillas vacías duelen.
All rights reserved