En verano, aprovechando que el #pueblitobueno queda a unas dos horas, hicimos una escapada de 48 horas en Madrid. El primer día lo dedicamos al Escorial y al Valle de los caidos y, el segundo, nos pateamos la ciudad de arriba a abajo (hay que ver lo mucho que nos gusta andar...).
Tengo que reconocer que, aunque tenía mis reservas, Madrid me enamoró. Es tan señorial, tan majestuosa y tan diferente de Barcelona... que me cautivó. Hoy te traigo algunas de éstas razones en forma de postales fotog
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0