La primera pista de que Nintendo había encontrado una mina de oro con su Nintendogs la tuve hace ya algunos meses de manera completamente empírica, cuando me fui a comprar algo al MediaMarkt de Majadahonda con familia, y mi hija se pasó como quince minutos colgando de una Nintendo DS de demostración mientras yo, que había oído mencionar el juego pero no lo había visto en funcionamiento, veía como le silbaba, hablaba y hacía caricias con el stylus a una maquinita de doble pantalla…
Creative Commons Attribution 3.0