Siempre existió la obediencia y el desacato, el mal y el bien, el perseguido y el escuchado, la alegría y el desencanto.
Desde que el mundo es mundo, existió el rico y el pobre, la admiración y la envidia, la opresión y la cárcel, la libertad, siempre fue punto y aparte.
Siempre se defendió el derecho a la libertad, un derecho, muchas veces negado sin querer reconocer ni explicar.
No entiendo ni comprendo desde mi corta inteligencia, como se puede perseguir y acosar un trabajo de eficacia
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