A mis padres, hablarles de internet es como si le hablas de la vida y costumbres del ornitorrinco, les da lo mismo que lo mismo les da. Yo no sé si sabría vivir sin internet, Ana sí, porque salvo el Facebook o algún e-mail, pasa olimpicamente de LA RED.
Pedrito es un niño de 8 años, que el otro día perdió en un centro comercial su agenda electrónica. Aquella pérdida le alteró su estado nervioso, provocándole bloqueos cerebrales que le impidieron concentración en la cena. No cenó como debiera, y
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