La semana pasada, dediqué una entrada y una columna en prensa a hablar de la reciente alianza entre Nokia y Microsoft, en la que hablaba de un ecosistema de terminales móviles que se había configurado fundamentalmente alrededor de dos plataformas, una perteneciente a un solo fabricante, Apple, y la otra conformada en torno a un sistema operativo de Google, Android, pero integrada por un grupo numeroso de empresas como HTC, LG, Motorola, Samsung y muchos más. En mi análisis, dejaba de lado a u...
Creative Commons Attribution 3.0