La vida de Mario era bastante tranquila. Podría decirse que algo rutinaria, pero a él le gustaba. Le hacía sentirse seguro.
Sus amigos, su colegio, su vecindario, su familia, sus juegos seguían siendo los mismos. Pocas cosas habían cambiado en los últimos años.
¿Pero, quien quiere cambios cuando tu vida es perfecta?
All rights reserved