Feliciano Márquez era un hombre corriente, de mediana edad, viviendo solo y con una vida corriente. Y en ella (su vida), no cabían sucesos extraordinarios. Todo perfectamente medido, sin altibajos, y sin la acción ni la intención de probar nada nuevo.
Ir a trabajar, volver, realizar las tareas cotidianas, la familia lejana, los amigos, algún libro, alguna película y de improviso un día al volver a su casa, la sensación de que algún objeto no está en el lugar que le corresponde.
Era extraño, y
Creative Commons Attribution No Derivs 3.0 (Spain)