¡Buenísimo, Rosa! He soltado más de una carcajada. Me ha parecido un ejercicio tremendo de crítica irónica a esta moda de lo políticamente correcto en lo que parece primar el buenísmo sobre la realidad. Lo importante, sin duda, es llamar enorme a una persona con problemas de peso que pillar al delincuente gordo. Muy acertado relato tras estas semanas donde hemos visto tanta tontada sobre revisar "sensiblemente" la obra de Dahl o Fleming. Genial. Un abrazo!
All rights reserved