Yo nací un poco antes que mi hija, más o menos, cuando conocí a su madre. Nací a muerte, sin hacer prisioneros, con toda mi determinación. Salí de dentro de mí, volviendo a ser el que fui hace mucho tiempo, antes de morir y ser enterrado en un montón de botellas vacías. Me nació el amor y me ayudó a morder las cuerdas que me ataban a la pensión soledad. Me nació el amor y de este amor nació mi hija, la que ríe sin saber porqué, la mejor manera de reír, la que yo había olvidado. Ese olvido me pas
All rights reserved