Una vieja y descascara fachada roja, al final de un callejón oscuro, esconde una hermosa tienda de antigüedades donde un anciano judio atiende detrás del mostrador. Los objetos que exhibe en mostradores, repisas y vitrinas, son hermosos y poseen curiosas, trágicas o misteriosas historias. El anticuario, las conoce bien y disfruta de contarlas a quien lo escuche.
Pero, como con muchas cosas hermosas o que parecen demasiado buenas, había cosas ocultas en el inventario de la tienda, y las personas se verán atraídas de forma irremediable hacia ella, como polillas a la luz, e igual que un insecto nocturno, correrán el peligro de perder todo lo que tienen, todo lo que son e incluso su vida o su alma, al poseer algún objeto del Legado del Anticuario.
All rights reserved