Infografía original que sintetiza las ocho exigencias del Nuevo Contrato Social Tecnológico propuesto por Yolanda Victoria Rojas Espinoza en su obra "Nuevo Contrato Social Tecnológico: Equilibrio Humano e IA" (2026), tercer tomo de la Trilogía QNM — Que Nos Mantengan con lo Nuestro®.
Las ocho exigencias son propuestas regulatorias originales dirigidas a la gobernanza global de la Inteligencia Artificial y la protección de recursos hídricos:
Etiquetado ambiental en tiempo real. Que cada vez que uses una IA, la pantalla te muestre cuánta agua y energía consumió esa consulta y cuánta agua se consume al día a nivel mundial. Igual que los octógonos en los alimentos. Si sabes lo que cuesta, decides con conciencia.
Diferenciación tarifaria del agua. Que el agua para la vida humana y el agua para enfriar servidores no cuesten lo mismo. El agua que toma tu hijo no puede tener el mismo precio que el agua que enfría la máquina que hace millonarios a otros.
Protección absoluta del agua subterránea. Prohibición total de que los centros de datos perforen pozos o extraigan agua de acuíferos, ríos, lagos, ojos de agua o manantiales. Los acuíferos son la caja de ahorro de la humanidad. No se tocan.
Registro de identidad digital protegida. Que tu rostro, tu voz y tu identidad no puedan ser usados por la IA sin tu consentimiento. Que, si alguien crea un deepfake con tu cara, haya un registro que te proteja y una ley que lo castigue.
Canon hídrico por interacción. Que cada vez que una IA responda una pregunta, el dueño de esa IA pague por el agua que esa respuesta consumió. Así el costo recae en quien lucra, no en quien pregunta.
Medidores públicos en tiempo real. Que cada centro de datos tenga un medidor de consumo de agua visible al público, conectado a internet, donde cualquier ciudadano pueda ver cuánta agua se está usando en este momento. Transparencia total.
Indemnización histórica. Que las empresas tecnológicas paguen por el agua que YA consumieron. No solo regulamos el futuro. Cobramos la deuda del pasado. Google usó 23 mil millones de litros en 2023. Que los pague.
Prueba de legitimidad tecnológica. Si la IA no ayuda a recuperar el agua que consume, si no contribuye a desalinizar, a detectar fugas, a recuperar cuencas, entonces es tecnología ilegítima y depredadora. Y se prohíbe.
Contexto de la obra:
Estas ocho exigencias constituyen propuestas originales de la autora, verificadas mediante procesos de investigación con múltiples plataformas de Inteligencia Artificial y sustentadas en marcos normativos internacionales incluyendo la Resolución 64/292 de la ONU sobre el derecho humano al agua, el AI Act de la Unión Europea, el Acuerdo de París, y la Ley de Recursos Hídricos del Perú. La obra forma parte del registro integral del Nuevo Contrato Social Tecnológico bajo la marca QNM — Que Nos Mantengan®, registrada ante INDECOPI.
Fecha de creación: Febrero 2026
Lugar: Trujillo, Perú
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