Cuando hacemos un alto en el camino de nuestra vida, podemos de alguna manera llegar a una reflexión como esta, ¿qué tenemos que no hayamos recibido de Dios?: la vida, la familia, los bienes materiales, el estudio que hemos recibido, las experiencias acumuladas, la salud que disfrutamos, podríamos decir claramente que todo lo hemos recibido de Dios, y si esto es verdad, podríamos preguntarnos, desnudos nacimos y de alguna manera todo lo que ahora tenemos es ganancia, ¿cómo no aprender a agradecer todo lo que el buen Dios nos ha dado?, si todo lo hemos recibido de Él, por qué no aprendemos todo a agradecerlo a Él?
All rights reserved