Todas las noches, a las 23:12, el vecino de arriba arrastra una silla.
Nueve meses.
Hugo ha aprendido a no escucharla.
Una noche, el ruido se detiene.
Sube. El piso está vacío. Sin muebles, sin rastros, sin nadie. Solo una silla en el centro de la habitación, orientada hacia la pared.
Cuando baja, el ruido vuelve.
Lo que Hugo todavía no sabe es que no está investigando una anomalía.
Está siendo evaluado.
El edificio no echa a sus inquilinos.
Los sustituye.
Por versiones que encajan mejor.
¿Cuánto tiempo llevas tú sin oír la silla?
Los diez primeros capítulos de EL EDIFICIO, publicados por entregas en santiagocopi.com.
All rights reserved