Una llave en la sien
Una llave en la sien
para abrir la puerta
y entrar en mí,
como única devota.
Pasear por mis laberintos
dejarlos desnudos
que pasen frio
y vuelvan fortalecidos.
Y una sonrisa
El paseante le mira, y le dice
con una gran sonrisa en la boca,
-¡Buenos días!
Le pregunta el otro paseante
-De qué se ríe?
Y le contesta.
-!Buenos días!
Con una sonrisa, aún más grande.
Y una guinda en el corazón
En la alacena la imaginación
en el fogón una suma de letras
y en la mesa la palabra,
y como guinda, el corazón.
Carmen Silza
Una llave en la sien
Una llave en la sien
para abrir la puerta
y entrar en mí,
como única devota.
Pasear por mis laberintos
dejarlos desnudos
que pasen frio
y vuelvan fortalecidos.
Y una sonrisa
El paseante le mira, y le dice
con una gran sonrisa en la boca,
-¡Buenos días!
Le pregunta el otro paseante
-De qué se ríe?
Y le contesta.
-!Buenos días!
Con una sonrisa, aún más grande.
Y una guinda en el corazón
En la alacena la imaginación
en el fogón una suma de letras
y en la mesa la palabra,
y como guinda, el corazón.
Carmen Silza
Una llave en la sien y una sonrisa,
y una guinda en el corazón
Una llave en la sien
Una llave en la sien
para abrir la puerta
y entrar en mí,
como única devota.
Pasear por mis laberintos
dejarlos desnudos
que pasen frio
y vuelvan fortalecidos.
Y una sonrisa
El paseante le mira, y le dice
con una gran sonrisa en la boca,
-¡Buenos días!
Le pregunta el otro paseante
-De qué se ríe?
Y le contesta.
-!Buenos días!
Con una sonrisa, aún más grande.
Y una guinda en el corazón
En la alacena la imaginación
en el fogón una suma de letras
y en la mesa la palabra,
y como guinda, el corazón.
Carmen Silza
Una llave en la sien y una sonrisa,
y una guinda en el corazón
Una llave en la sien
Una llave en la sien
para abrir la puerta
y entrar en mí,
como única devota.
Pasear por mis laberintos
dejarlos desnudos
que pasen frio
y vuelvan fortalecidos.
Y una sonrisa
El paseante le mira, y le dice
con una gran sonrisa en la boca,
-¡Buenos días!
Le pregunta el otro paseante
-De qué se ríe?
Y le contesta.
-!Buenos días!
Con una sonrisa, aún más grande.
Y una guinda en el corazón
En la alacena la imaginación
en el fogón una suma de letras
y en la mesa la palabra,
y como guinda, el corazón.
Carmen Silza
Una llave en la sien y una sonrisa,
y una guinda en el corazón
Una llave en la sien
Una llave en la sien
para abrir la puerta
y entrar en mí,
como única devota.
Pasear por mis laberintos
dejarlos desnudos
que pasen frio
y vuelvan fortalecidos.
Y una sonrisa
El paseante le mira, y le dice
con una gran sonrisa en la boca,
-¡Buenos días!
Le pregunta el otro paseante
-De qué se ríe?
Y le contesta.
-!Buenos días!
Con una sonrisa, aún más grande.
Y una guinda en el corazón
En la alacena la imaginación
en el fogón una suma de letras
y en la mesa la palabra,
y como guinda, el corazón.
Carmen Silza
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