Este es el último relato de la serie El póster
Es un espejo que se rompe y se mantiene, estático, en el umbral entre dos mundos.
El olor a jabón se hace más y más fuerte, y todo a mi alrededor se vuelve rosa. Me giro, en la infinidad coralina se desdibuja un rectángulo, una ventana que me deja ver el dormitorio que acabo de abandonar. Sacudo la cabeza y echo a andar, sin saber muy bien hacia dónde. El suelo y el techo no se distinguen, parece una habitación cúbica, pero sin límites definidos,
All rights reserved