Se me escapan las notas mientras sueño, dulces, melancólicas, agudas, y no casan con mi voz siempre oscura, rota, desmadejada, profunda como un pozo seco; y ahora que vuelve a navegar, esta vez sola, siento que necesita vuestros ecos, que echa de menos dos octavas, dos tercios de tres, matemática imposible que siempre (nos) funcionaba.
Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0