La melodía de fondo la da el tango que da título al texto. La repetición del "haz lo que quieras" recuerda rítmicamente nuestra prescindencia. El ir y venir del tigre enjaulado se convierte en el latido del corazón rodeado por las costillas. El sujeto dual corresponde a la identificación de ambos. Tigre, corazón, traicionado, atricionado. Los grupos consonánticos reflejan la rabia. El mudo rugido, es el furioso llanto, ya agotado. El cielo de plástico, ensimismado, no admite esperanzas. África perdida sugiere antiguos dolores.
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