Ya no estoy cerca de ti ni siento tu piel tan cerca. Ya no espero tus abrazos ni que nuestra noche venga. Ahora estoy lejos de ti. No puedo sentir tu cuerpo pegado al mio otra noche, por eso me siento enfermo. ¡Qué lejos estás de mí! Ya no siento tus caricias, ni siento esos besos largos que eran una delicia. ¡Qué lejos te siento ahora, por eso mi alma llora! A vivir así no sé si yo... me acostumbraré.
Esta poesía está incluida en mi libro "De flores y espinas nace la poesía (amores y desamores)
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